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Como disfrutar de unas vacaciones sin culpa ni remordimiento

26 octubre, 2019
vacaciones sin culpa

Tomarse unas vacaciones sin culpa puede suponer todo un reto, sobre todo en estas fechas. Algunos ciclistas desean desconectarse al 100% pero les preocupa perder el esfuerzo realizado hasta ahora. Otros piensan en la posibilidad de vacacional al mismo tiempo que mantienen el ritmo de su entrenamiento habitual. Analicemos algunos consejos que pueden ayudarte.

vacaciones sin culpa

¿Es realmente necesario entrenar durante las vacaciones?

La respuesta en la mayoría de los casos dependerá de cuánto tiempo pretendas estar de vacaciones. Anteriormente hemos hablado de los valores que pierdes tras un descanso prolongado y lo que cuesta recuperarlos. Puede que tus vacaciones se deban a atender las necesidades de tu cónyuge o por que sientes que necesitas desconectarte.

Sin importar cuales sean los motivos, el retorno al plan de entrenamiento estará sometidos al tiempo que hayas estado inactivo. Así que si tienes planificado unas vacaciones sin culpa lo ideal es que no sean tan largas. Recuerda que el desentrenamiento puede llevarnos a una pérdida progresiva de las adaptaciones fisiológicas que hemos logrado con el entrenamiento.

Pero tranquilo, como ya también hemos dicho, en los primeros diez días tu organismo no sufre cambios notables. Teniendo esta idea presente puedes planificar unos deseados días de disfrute sin obsesionarte con seguir un plan de entrenamiento. Relájate, monta en bici solo si lo deseas, pero sin seguir un patrón, solo aprieta o afloja cuando tú quieras.

Puedes dejar las series y el entrenamiento duro para tu vuelta de vacaciones. Por otra parte, cada ciclista tiene necesidades diferentes así que la respuesta también podría variar según el interesado. Teniendo esto en cuenta algunos han decidido seguir un plan específico que les asegure unas vacaciones sin culpa.

Consejos para unas vacaciones sin culpa

Desconectarse de la rutina es algo que toda persona necesita de vez en cuando. Las siguientes recomendaciones te ayudaran a disfrutar las vacaciones sin entrenar:

No te obsesiones con el peso

Podríamos decir que es inevitable subir de peso durante las vacaciones así que no te castigues pesándote. El sedentarismo o los cambios en los hábitos alimenticios durante las vacaciones pueden darte como resultado unos 2kg de más. Pero no te frustres por ello, es probable que al volver a tus entrenamientos de rutina los pierdas rápidamente.

En pocas semanas desaparecerán esos 2 y hasta 3kg de mas, así que no te peses. Tomate unas buenas vacaciones sin culpa ni remordimientos. Claro está, no te vuelvas loco ingiriendo cualquier clase de comida, se prudente en tu alimentación, pero no te obsesiones. Procura desconectarte, tan solo unos días, de todo lo relacionado con tu entrenamiento.

Enfócate en recuperar

Muchas veces hemos resaltado los beneficios que puede otorgarle la recuperación a tu metabolismo. De hecho, siempre la recomendamos dentro del plan de entrenamiento. Por lo general los ciclistas suelen manifestar algunas dolencias frecuentes propias de la actividad, especialmente a partir de ciertas edades.

Una buena forma de recuperar es aprovechar esos días libres de entrenamiento para que un especialista trate tus dolencias. Aunque sean producto de tu actividad física, no es sano que te acostumbres a dichas dolencias. Ellos pueden recomendarte un plan de ejercicios que alivien tu dolencia. Verdaderamente disfrutarías de unas vacaciones sin culpa si visitas un médico.

Practica otros deportes

Una buena alternativa a los entrenamientos habituales puede ser probar otros deportes. Los deportistas profesionales suelen aprovechar sus vacaciones para practicar otros deportes que les diviertan. Aprovecha para jugar un buen partido en compañía de tu familia o sal a caminar mientras disfrutas del bonito paisaje.

No tengas miedo a salir de tu zona de confort en lo relacionado al deporte, pero siempre se precavido. Evita lesiones que podrían extender sin necesidad tus días de parón. A la vuelta procura regresar a tu rutina de manera paulatina, inicia suave hasta vayas recuperando la normalidad. Veras que es posible salir de la rutina y vivir unas vacaciones sin culpa.

No corras durante tus vacaciones sin culpa

Todo ciclista debe evitar la idea equivocada de compensar la falta de bici con ponerse a correr durante las vacaciones. Muchos creen que hacerlo es la única opción para no pasar las vacaciones preocupados por perder el esfuerzo trabajado. Pero si no eres un ciclista que acostumbra a correr es probable que termines con una periostitis o una tendinitis.

Un ciclista que no suele correr no tiene la densidad ósea desarrollada apropiadamente para hacerlo de un día para otro. Para correr sin enfrentar los riesgos de una lesión se debe trabajar la musculatura para evitar una sobrecarga. De otro modo será poco probable que disfrutes de unas vacaciones sin culpa pues la pasaras en la hamaca adolorido.

En este caso se cumplirá lo que dice el refrán: el remedio terminara siendo peor que la enfermedad. Así que mejor relájate y disfruta del parón vacacional. Hay muchos ciclistas que buscan alternativas a su práctica habitual o, dicho de otra forma, practican el entrenamiento cruzado. Pero correr no es la única alternativa.

Nadar o practicar senderismo también puede ser parte del entrenamiento cruzado. Estas dos actividades tienen menos probabilidades de causarnos alguna lesión como si lo podría producir el correr sin preparación. Asegúrate de disfrutar de unas vacaciones sin culpa practicando alternativas de entrenamiento que no sean contraproducentes.

Parar para conseguir otro pico de forma

Hay quienes se dan un parón vacacional con la intención de alcanzar un segundo pico de forma. De cara a las competiciones o el final de temporada algunos ciclistas se someten a un retroceso de la forma. El objetivo que persiguen con este parón programado es darle un nuevo impulso a su metabolismo.

Este es un as bajo la manga impecable, pero se debe llevar a cabo cuidadosamente. Recuerda siempre que una mala planificación en el cese de la actividad física puede llevarte a la perdida de adaptaciones. Asegúrate de disfrutar de unas vacaciones sin culpa sin que implique la reversibilidad de tu progreso.

Una forma de lograrlo es descansando un periodo no mayor a diez días, en ellos recuperaras los esfuerzos anteriores. Posteriormente se debe iniciar con un pequeño periodo de adaptación hasta pasar a un periodo especifico que te lleve al segundo pico de forma. Iniciar el primer día con un entrenamiento duro puede ser contraproducente.

El periodo de adaptación a modo general puede constar de 4 semanas. Puedes realizar arrancadas de 8 a 12 segundos seguidas de recuperación de 3min al 60-65%. Este ejercicio puedes realizarlo dos veces por semana. Superadas las 4 semanas puedes pasar el entrenamiento específico que seguías antes de tus vacaciones sin culpa.